Solo 11 de 14.514 organizaciones publican cómo usan la IA

José Antonio Díaz Infante · 28 de octubre de 2026

Cifra 11 de 14.514 sobre fondo azul oscuro con una cuadrícula de puntos, uno destacado, que representa las organizaciones que publican su política de uso de IA

Una organización puede usar inteligencia artificial en su atención al cliente, sus informes o su selección de personal sin que nadie fuera de ella lo sepa. Eso es lo que muestra el Índice de Criterio© 2026-S2: cómo se ve la gobernanza de la IA desde la web pública, no cómo se practica dentro de cada empresa.

Qué mide el Índice

El Observatorio CriterIA© revisó 14.514 organizaciones españolas entre el 1 de agosto y el 15 de octubre de 2026. Lo hizo leyendo sus webs como lo haría cualquier cliente, sin encuestas ni contacto directo. El informe completo está disponible en la web de EstratégicaMente, con licencia CC BY 4.0: estrategicamente.info/informe-de-criterio.

El método busca cuatro señales públicas:

Señales públicas del Índice de Criterio© 2026-S2. Fuente: Observatorio CriterIA©.
SeñalResultadoBase
Aviso de que el chat puede responder un sistema automático (D1)1,5 % (27 casos)1.853 canales conversacionales
Política de uso de IA publicada (D2)0,1 % (11 casos)14.514 organizaciones
Mención de la IA en aviso legal, privacidad o cookies (D3)36,2 % (5.258 casos)14.514 organizaciones
Marcado del contenido generado con IA (D4, experimental)0,2 % (4 casos)1.853 canales

El dato que más llama la atención es el D2: solo 11 organizaciones explican en su web para qué usan la IA, qué prohíben y quién la supervisa.

Por bloques, el patrón se repite. 0 de 233 administraciones públicas publican política de uso, y 4 de 162 universidades y escuelas de negocio lo hacen. Las pymes y las grandes empresas muestran la misma escasez de señal, con diferencias de grado.

Las cifras se leen mejor en su contexto. Según el propio informe, el 45,1 % de la población española de 15 a 64 años usó IA generativa en el segundo trimestre de 2026, según Microsoft AI Economy Institute. En cambio, según el INE, solo el 21,1 % de las empresas de diez o más empleados declaraba usar IA en el primer trimestre de 2025. El uso avanza más deprisa que la explicación pública de ese uso.

Qué no dice este dato

Conviene leer las cifras con precisión, porque hay tres lecturas incorrectas que circulan con facilidad:

  • No es una muestra de España. Son organizaciones observadas por conveniencia. El propio informe advierte de que no deben extrapolarse a «todas las empresas españolas».
  • No mide gobernanza interna. Una empresa puede tener inventario de sistemas, supervisión y formación del equipo sin publicarlo. Eso no se ve desde una web.
  • No demuestra incumplimiento. Publicar una política de uso no es una obligación del Reglamento de IA. Las obligaciones de transparencia del artículo 50 recaen, según el caso, en el proveedor del sistema o en quien lo despliega.

Una cifra bien leída sirve para decidir qué revisar. Una cifra mal leída sirve para acusar a alguien, y eso no es lo que pretende este dato.

Por qué importa para tu organización

La señal pública importa porque es lo primero que se pide en una auditoría de cliente, un pliego o una diligencia debida. Cuando alguien pregunta cómo se usa la IA en tu empresa, la respuesta por escrito suele ser la primera evidencia. Si esa respuesta no existe, no hace falta que la organización sea negligente para que el problema sea real: basta con que no pueda demostrar lo que hace.

El artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689 pide a proveedores y responsables del despliegue que promuevan la alfabetización en IA de su personal. Aplica a todas las empresas, sin umbral de tamaño. Es una obligación que muchas organizaciones no tienen en su radar, y que la política de uso ayuda a documentar. Puedes ver el resto de obligaciones en nuestra página de AI Act para pymes.

Ilustración del Reglamento europeo de IA: bandera de la Unión Europea, portada del documento «EU AI Act» y una figura de la justicia con balanza junto a un cerebro
El Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act, fija las obligaciones de transparencia y alfabetización en IA que aparecen en este artículo.

Lo que cambia en el chat y en el contenido

Dos de las señales del Índice tienen obligaciones concretas detrás:

  • Aviso en el chat (art. 50.1): el proveedor de un sistema diseñado para interactuar con personas debe garantizar que estas sepan que hablan con una IA, salvo que resulte evidente. Si tu chat atiende a clientes, esta es la frase más fácil de poner y la que más falta en el Índice.
  • Marcado del contenido (art. 50.2): el proveedor debe marcar las salidas sintéticas en un formato legible por máquina. El Índice lo mide como señal experimental, porque no evalúa si cada proveedor cumple.

Si usas un chat de terceros, pide por escrito al proveedor cómo cumple estas obligaciones. Si lo desarrollas tú, la responsabilidad es tuya.

La primera acción: una política de uso de una página

Una política de uso no necesita un proyecto de seis meses. Como mínimo, debe responder a cinco preguntas:

  1. ¿Para qué usamos la IA? Lista de usos reales, no de intenciones.
  2. ¿Qué queda prohibido? Por ejemplo, introducir datos personales de clientes en herramientas no aprobadas.
  3. ¿Quién supervisa cada uso? Un nombre o un cargo, no un departamento.
  4. ¿Cómo se revisa lo que genera la IA antes de usarlo?
  5. ¿A quién se reclama si algo falla?

Publicarla en el pie de la web, enlazada desde el aviso legal, es el paso visible. Redactarla internamente, con el equipo, es el paso que de verdad cambia cómo se trabaja. Conviene hacer primero el segundo y después el primero: una política que nadie aplica no sirve de evidencia.

Un orden práctico para empezar

El informe propone cuatro acciones, de menor a mayor esfuerzo:

  1. Treinta minutos: revisa tu chat y tu web. ¿Avisa de que responde una IA? ¿Mencionas la IA en tu aviso legal?
  2. Un día: redacta y publica la política de uso de una página.
  3. Una semana: haz el inventario de los sistemas de IA que usa tu organización, con proveedor, finalidad, quién los supervisa y qué artículos del Reglamento les aplican.
  4. Un mes: forma al equipo y documenta qué formación recibió cada persona, en qué y con qué material.

Las dos primeras acciones se ven desde fuera. Las dos últimas se piden por escrito, y son las que más valor aportan cuando alguien pregunta.

Cómo te podemos apoyar

En Matrits ayudamos a equipos de pymes a dar este paso en orden: primero se revisa qué usos existen, después se define qué se permite y, por último, se forma al equipo para usarlo con criterio.

Si quieres saber en qué punto está tu organización, cuéntanos qué herramientas de IA usa tu equipo y qué te piden tus clientes. Te diremos qué merece la pena hacer primero.

Hablemos sobre tu política de uso de IA →

Fuentes